Manuel Montero Vallejo


 

"El entorno del alcázar de Madrid durante la Baja Edad Media". En la España Medieval, núm. 7, pp. 1011-1026. Universidad Complutense de Madrid, 1985.

 

Este entorno del alcázar, a que nos referimos, se vincula primeramente a su misión de vigilancia y defensa; luego, hay una vinculación a la utilidad agrícola; más tarde, coexiste una función comercial; por último, y a partir del siglo XVI, se va acentuando la función cortesana -insinuada desde la Baja Edad Media y la más semejante a la primitiva-, que se completa durante los siglos XVIII y XIX con la realización de una remodelación completa del entorno, lo que mudará de manera casi absoluta la fisonomía.

 

http://revistas.ucm.es/index.php/ELEM/article/view/ELEM8585221011A

 

 

"La iglesia parroquial de San Juan Bautista, enterramiento de don Diego Velázquez". Madrid, Revista de Arte, Geografía e Historia, núm. 2, pp. 365-383. Comunidad de Madrid, 1999.

 

La iglesia de San Juan Bautista, que existió ocupando hasta 1811 gran parte de la plaza de Ramales, fue una de las históricas cabezas de las diez collaciones que señala el Fuero madrileño. Sólo por ello merecería un estudio en profundidad que hasta hoy no se ha producido, y del que tan faltos están por lo general los más antiguos templos parroquiales de Madrid.

 

http://www.madrid.org/...PU&CDAEXP=2000&CDNEXP=415&CDDIGITO=3

   

"Oficios, costumbres y sociedad en el Madrid bajomedieval". Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, Vol. 56, núm. 1, pp. 21-39. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid, 2001.

 

La villa de Madrid, tras un período de estancamiento, reanuda en el primer cuarto del siglo XV un crecimiento espacial y demográfico. De esta época a principios del siglo XVI casi duplica su extensión edificada y ampliamente la población, con un crecimiento económico paralelo. De un panorama campesino, en que su artesanía -salvo algunos casos de precoz desarrollo- posee carácter rural, pasa en el siglo XV a una diversificación profesional importante, con industrias especializadas y profesiones liberales, convirtiéndose en cabeza de un mercado regional de amplio alcance. La sociedad también evoluciona: en el siglo XV se consolidan importantes linajes y aparecen artesanos y mercaderes cualificados, que ingresan en el círculo de los caballeros. La documentación ofrece una muestra importante de las actividades de esta sociedad y de sus inquietudes espirituales, y de manera destacada en los testamentos bajomedievales.

 

http://rdtp.revistas.csic.es/index.php/rdtp/article/view/221

 

 

"Reflexiones sobre la evolución urbana de Madrid: de Muhammad a Felipe IV (siglos IX-XVII)". Estudios de Prehistoria y Arqueología Madrileñas, núm. 13, pp. 109-117. Museo de San Isidro. Madrid, 2004.

 

El medio físico condicionó la elección del emplazamiento de Madrid. La ciudadela originaria se asentó sobre un formidable escarpe sobre el río Manzanares fácil de defender. Pronto este primitivo núcleo amurallado es rebasado por nuevos barrios y arrabales extramuros que obligan a construir una nueva muralla que los englobe. En el Madrid cristiano se percibe ya un claro eje viario este-oeste que más tarde sería la calle Mayor. Entre 1440 y 1535 se produce una progresiva unión de villas y arrabales de forma que se alcanza y rebasa la Puerta del Sol Entre 1450 y 1560 Madrid había triplicado el área construida y, posiblemente, habría quintuplicado su población. Antes de que Felipe II instalara la corte en la ciudad, en el reinado de Carlos I se intuía su traslado a juzgar por las reformas que se realizaron en el Alcázar, su entorno y la calle Mayor. Para evitar el crecimiento desordenado de la villa en 1567 se dispone una cerca a su alrededor que, ya entonces, dejó fuera bastantes edificaciones.

 

http://www.madrid.es/...TemaCulturaYOcio/SanIsidro/EstudPrehist/13_9.pdf

   

"Los primeros núcleos urbanos. Madrid antiguo y medieval". Madrid, de la Prehistoria a la Comunidad Autónoma. núm. 13, pp. 117-136. Comunidad de Madrid, 2008.

 

En los postreros años del Medievo, la villa de Madrid constituía un importante centro urbano de Castilla, bien poblado, con notable artesanía, pujante comercio y bullicioso mercado. Considerable enclave itinerario, frecuentado por los reyes y elegido a menudo como sede de Cortes, tal vez acertamos cuando intentamos definirlo con estas palabras: quizá era poco para ciudad, pero mucho para villa.

 

http://www.madrid.org/...PU&CDAEXP=2007&CDNEXP=14&CDDIGITO=5#